NO SOMOS INMORTALES, SOMOS MORTADELA




No somos inmortales, somos mortadela
desprendida del espacio donde parpadean falanges desdibujadas
y germina una espiga de vidrio en los inviernos del oso abrazado a mi nevera
cuando yo sobre una polilla gigante que nunca despega su vuelo
veo pasar la vida y sus cometas con las crines humeantes
porque en el centro de dos salamandras vive una rosa sacrificada
cuyas lágrimas distinguen los momentos para ser sociable o solitario
preñando en mi hombro orejas de burro y ventanas mágicas de mayonesa
llenas de ojos y pestañas floridas con dos científicos tomando té
porque me pica mucho el culete
y ella me imita y pone un huevo sobre mis horas perdidas
extrayendo un colibrí de mis frágiles huesos
para comunicar las estrellas con el musgo
e iluminar la oscuridad loncha a loncha
jazzeando alguna esquina
lloviendo un poco
contradiciendo la lógica de los templarios silenciosos
la sequedad de la mortadela con el devenir
hacia el fin sin ni siquiera rozarnos
dura y seca y su color se acentúa
perdiendo la flexibilidad se torna torpe pero segura en su caída
pasando del lazo azul al lazo magenta porque ya el rojo es imposible
y culmina en un lazo negro bordado de agujeros
porque nuestra comunicación tiene un faro roto
por donde cuelga un ojo goteante
con su prepucio y todo
vendiendo su rostro y su reciedumbre
calentando las camas con un cántaro
ambos de espaldas escuchando a Billie Holiday
vamos envejeciendo insultantemente conservados
perplejos ante el eclipse
volando sobre su cigüeña de menta
no somos inmortales sólo el amor es inmortal
ajeno a nuestros cuerpos
y yo nací para sucumbir a la noche eterna
quebrantada por un breve y esplendoroso instante de luz
aquel día en que escuché tu voz
porque una vez se le paró el reloj a Dios
cuando empezaba a aprender el oficio de morir.



ERAN TRES


Di “Soros” y ahora pronúncialo al revés.
El poder
es dejar creer a los demás
que tienen poder sin tenerlo
entonces lo posees
y puedes saltar
la comba y su nuera tuerta
hecha de chorizo y musgo
retroceder y adelantar a tu gusto
el pie de una mujer
bebiendo leche en el zapato del murciélago
lleno de manchas y cristales de esperma
abandonados en el disco solar
amordazado por Pumuki
retorciéndose en mi bolsillo
a cámara lenta
cual misterioso espermatozoide
emitiendo rayos de mus
y una pantalla plegada en el ano
llena de granos sincopados del hazmerreír profundo
Cinexin su corazón palpitante
en aquella lata de sardinas Albo
con olor a cloro
y William Holden recién afeitado
diciéndome
tápate los ojos
eran tres
galopan cuarenta caballos en la lavadora
con el nombre de Emma
y un tobillo son tres
el poder es dejar creer
que el joder de crecer
tuerce la boca
se derrama la cerveza
eran tres
y nadie me sorprende
si te beso muerta en la arboleda
extraña gamba del norte.




HORNO SAGRADO


Un horno sagrado de esperma y articulaciones
en medio del espacio
removiendo tumbas en el puchero de Rothchild
monolito en llamas
oliendo a peluca de malvas  
sobre la cabeza de Rockefeller.
El rebaño desorejado y gris
esquiva la tirada estelar de dados cósmicos
y deja las barbas colgando de los árboles
en nuestra mente azulada
donde los sacerdotes ateos
dictaminan las tuberías de los rostros de Bélmez.
Rodeado por siluetas negras
ya no escribo poemas de amor
ni alcanzo los rosales del Marne
en las cascadas de las catedrales quemadas
con el demonio reptando por el Vaticano
y aquella lesbiana obesa
durmiendo en la habitación de los niños
abrazada a un zapato ermitaño.
Han entrado en casa del vecino
con una peluca de plomo
y alas metálicas cubiertas por la nieve
se oyen gritos disparos
la sangre se derrama
llego tarde a mi miseria cotidiana
pero siento el frescor
mientras me pongo
el desodorante.
















William Holden y Capucine en The 7th Dawn (L.Gilbert, 1964) 

LIMA



Ojo en la alcantarilla
el objeto alteró su forma
un dedo doblado
resplandeció en el horizonte
señalando el rostro con casco
por el mercado de abastos  
con miles de gusanos
retorciéndose alrededor del cuello
junto a una radio de piedra
separando el límite de Chorrillos
y el inicio de la Lima oculta, deshabitada,
alejada de la urbe caótica y el semen tóxico
a través de dunas vainilla cerca de Nazca
con hojas de coca decorando mi pene
y derramados soles durmientes.
Vigía impertérrito
el perro chimo sobre el tejado
contempla el paso de megáfonos
y travelos arreglándose coquetamente
por el laberinto artesano de la calle Capón.
Ella porta el este en los ojos
y un ángel mordido en la niebla
cubriendo sus garras
bajo la arena del ceviche
y los campos de Pachacamac.
Gamarra y sus ruinas de algodón
con maniquíes en la ventana
señalan a Norkys cual esfinge de pollo sonriente
en noches de sábado perfumadas
y canchita casera.
Recuerdo El Farolillo en Huaylas
y una copa cayendo por el barranco
donde un vampiro melancólico
me llamó con el pensamiento.
De Matellini hacia la estación
busco salida ajardinada por Surco
con la voz de Marvin Gaye como guía
y The Band apoyándome en cada paso.
Subo a ilegales buses desconchados
burocracia y mentira cerca del Óvalo
funcionarios del servicio postal
desesperando a extranjeros
y a centenarias ancianas somnolientas
con sombreros reteniendo miel
del dulce lenguaje quechua.
Y a veces la acompañé al distrito de Lince,
lugar de su infancia,
donde su papá murió sin memoria
en una casa familiar repleta de fantasmas
y pantallas secretas.
Pero nunca me acostumbré a las alambradas cercando cada edificio,
a las calles sin salida, al ruido, a la contaminación.
Y vi aquella diosa fétida custodiada por búhos
aplastando humanos en el Metropolitano
niños atrapados en sus puertas
y esbirros bloqueando la salida
hilando un camino truncado hacia el conservatorio.
Lejos del drama
pasean los turistas por Miraflores
y el Cristo de Chorrillos
impasible
derrama lágrimas de piedra
para formar mi camino
hasta pequeños comercios ilegales
con chancho tapado en un trapo.
De poco sirvió la voz prudente del Cerro
cuando confundí Miraflores
con San Juan de Miraflores
presenciando el apaleamiento de un vecino
con garrotes tan altos como torres
y tipos desorejados
con líneas de Nazca surcando sus rostros
atónitos por mi hieratismo
cuando atravesaba carreteras
tapando mis ojos con monedas
o empujaba a seis borrachos de vez
ante el pánico de su sorpresa.
Fueron muriendo los meses
y una fractura de muñeca
bañada en caldos de gallina y patas de pollo
me aislaron con un gato sumerio llamado Maluse
tres piedras al riñón y una operación con mala anestesia
aferrándome a un piano inabordable.
Ella quizás
fue asumiendo el infierno
y entonces…
el día que partí fue otra
poseía una brisa en el rostro de aquella niña con pañuelo
llorando amargamente
ocultando una foto sepia en mi chaqueta
irrecuperable como la inocencia
de un tiempo jamás coincidente
cuando descubrí el demonio en sus ojos
y aquel Cristo de piedra en su corazón.



LETANÍA DEL LOCO DISCRETO


No son de este mundo
pertenecen a la vida inmaterial
y se alimentan de energía
de ensaladas de piano y ciclistas llorosos
pinchando una rueda en el templo de Göbekli Tepe
sustrayendo la capsula por todas partes
cuando antes del toro
el lagarto caminaba entre los hombres
y el diluvio y la Atlántida se leían en el polvo del futuro.
Música y humo,
el carnero de la cultura epidérmica
reencarnado hoy en el búho financiero
ante la somnolencia de unos y la connivencia de otros
se retuerce de placer ante el crepitar
de los tiernos huesos de niños
y el Vaticano goza con la cruz ardiente de Notre Dame
vista desde el cielo mientras prende de velas otra pequeña cruz
para recitar pálidas ofrendas al señor búho-carnero-toro
reptil cráneo colgando en el templo
a tope el día de crepúsculo y ahora las acciones desplomadas
de Masters of the Universe y Jabón Lagarto.
Pero el futuro es bello y unidas podemos cagar juntas
y convertir nuestros excrementos en estrellas
y seguir su rastro estelar hasta los confines de Orión.
Todo es tan denso y colorido como el neón.
El cuerpo no pesa, sólo el aroma como un ancla en la tierra.
Hay un gusano de luz lejano, lleno de polvo iridiscente
con mi nombre flotando dentro.
Desde ahí veo a Pedrito, mi único amigo, con George Raft
y una pléyade de chicas;
los ojos azules de Nathalie flotando indistinguibles en la piscina,
el aroma negro achocolotado de Janita y los de Palacagüina
con sus promesas imposibles quebradas mas allá del océano
y en la imaginación el moño de Kim Novak
como un agujero negro en caída libre,
los pies de Maureen O'Hara rozando hipnóticamente
la butaca de terciopelo tan rojo como su cabello
y algún kimono ochentero sobre un tatami perdido en los trigales
en pelea sudorosa con Cynthia Rothrock y la japonesita numero 13,
Rosita de Marzo rodeada de rosas en el banco y su brazo tan blanco
y jadeos imaginarios católicos-liberales 
con la beldad hispano-germana López Schlichting,
quien disculpa a tortas mis fantasías
para al final, como eco mareante,
embriagarse con la fragancia indescriptible de Emma Suárez
eterno femenino
sentada en la barra de Tierra con ese vestido de cielo que atravesé
dejando el alma pura que pude ser y no fui
cuando descubrí el misterio de una mujer
como mentira artística imposible
y la lista de los reyes NO-DOS.
DESPIERTA CARBÓN,
cae otra piedra en el yacimiento de Tiahuanaco
me dio en la cabeza
y llevo semanas sin dormir hablando horas con él
visita ya inevitable la del negro de ojos azules,
él también añora los viejos portales de Zaragoza
humedecidos en los inviernos mocosos de Don Pelmazo
y gusta atisbar por las ventanas alguna antigua lámpara velada
pasando el dedo por el lomo de los animales disecados en Sobrarbe
y en las madrugadas temiendo el palo de la cuna
y el fondo oscuro del armario con bolas de naftalina
rodando hasta que mamá lo abría
Lumirama y jazz años ochenta
libro para colorear escribía en japonés por detrás
Lumirama y jazz años ochenta
Pinocho y el rotulador oscuro demasiado frío
conecta el grano de arroz iridiscente en el agujero negro
hay miles para elegir pero sólo uno abre las puertas
tiempos mejores en los que el cine era una vagina asequible
dividida en un mazo de naipes por la calle Quinto de Ebro
y aquí está él
me palpa mi nuevo ganglión en la muñeca
como un sardónico doctor
sobre mi cama de lavanda y huesos de amapolas.
Me besa en la frente, le escupo en la cara.
Le digo soy sólo un músico
y me responde
eso es lo que más me atrae de ti,
mi pequeño Watteau sonoro.
No puede hacerme nada.
Nadie está dentro de mi sinestesia.
Ni siquiera tú para bien, Claude.
Vi la cruz arder y pude dormir por fin,
fui a despedirme al final del río
con dolor deprimente en las rodillas
no estaba loco no estaba solo
te lo advertí Peter el 13 de abril
días antes del incendio
dicen que han visto a alguien parecido a mí
andando de la mano con Jana cerca del mercado de Huaylas
la suave brisa de Lima y sus calles atestadas
besándonos tocando un piano imaginario
subiendo las escaleras mecánicas del aeropuerto
es extraño yo estoy en la tierra de las liebres
con mi ruina de siempre y macetas en los bolsillos
con la muñeca y rodillas hechas confeti
y el alma quebrada sin botella
no tengo miedo Pedrito
sólo estoy cansado
pero las palabras se me caen y vuelven a mí como un yo-yo
soy valiente cuando la guerra empieza
aunque me preocupo demasiado antes de comenzarla.
¿No escuchas un estremecimiento a través de las altas secuoyas?
El frescor del verde oscuro y el olor a mora no pueden pintarse
por eso soy un mal pintor y un estupendo compositor
ese color y olor divergen de su consistencia y fragancia material
se desdoblan
son como un aliento en la nuca que te impulsan el alma
y yo deseo atraparlo el frescor el primer amor
tan robado lo busco lo persigo en los cuadros en las músicas
en los poemas mal escritos en las canciones escolares
en aquellos conciertos del Pilar
cuando se hablaba a una chica de tú a tú
en el olor de los libros antiguos encuadernados de piel
por algún alquimista solitario con ojos de huevo
lo palpo en los paseos por el Rastro con mi abuelo y sus tebeos solares
lo siento en la primavera rediviva por Macanaz rodeada de ese olor a melias
en la ventana donde miraba Buesa el horizonte
quizás buscando mis rizos perdidos
ellos también desean el frescor
pero nunca dan
solo reciben
ahora tienen tanto miedo aquellos que me persiguieron
tiemblan en la arboleda bohemia
por todos sus pecados
porque una conciencia dormida en Europa despierta.
Francia no está muerta, los vi rezar, por fin.
España pronto despertará.
Me voy cuando por fin no estoy solo.
Todos somos uno.
Jesús está con nosotros.



SACRIFICIO


Inmensa sangría de porros manubrio del foigras
comprimido en nubes hermafroditas
cedidas por el hampa y la noria del fideo
como caldo de sapo mortuorio
y rosados atardeceres oxidados
por la tuberculosis de Watteau
último confín o astronauta empapado de rocío
libélula del tiempo preñada de rosas blancas
alita de la muerte bosque forrado con tebeos
en la tumba del árbol hay un toro
y en tobogán esparce su barba de hierba
hacia la cúpula celeste
estallando la clariesencia del naipe cantarín
los últimos licántropos menstruales
arreglan la longitud del viernes
y el lóbulo de Van Gogh baila en la cisterna del water
exigiendo mi cabeza cuando venda ma chanson
sin entender mi sacrificio
aprisionado en esta jaula muscular
con todos los paraguas sobre mis rodillas
soportando una lluvia de monedas anales.
No entiendo a casi nadie
sólo el sacrificio por mi arte
y la daga por firmar junto al diablo
antes de la catástrofe.



NOTICIAS SANDRE; LA MANIFESTACIÓN FEMINISTA (Y ANIMALISTA) CAUSA LA MUERTE DE MILLONES DE HORMIGAS EN ESPAÑA







     La exitosa manifestación de mujeres feministas (una gran parte animalistas) ha provocado la muerte de millones de hormigas en el territorio nacional. El profesor, transexual, negro y musulmán, Augstus Frauder, ha sentenciado; "Se trata de un autentico genocidio animal, que tardará años en regenerarse."
     El subvencionado profesor fue despedido tras estas sorprendentes declaraciones. El gremio PTNM (profesores transexuales negros musulmanes) ha puesto en manos de sus abogados el despido, calificándolo de "excluyente, fóbico e injusto" hacia su colectivo. Greenpeace ha preferido no hacer declaraciones. La Conferencia Episcopal prepara las suyas.