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Un Hombre Llamado Miel de Coño

                              Bonfire, The / Hoguera, La (Cristián Sandre, 2013) Oil on Canvas

Móvil panceta conectada a una catedral
el pulso del orinal mantiene la calva entre abanicos.
Un hombre llamado miel de coño
panadero indecente
dormía en la brasa de una montaña
con su llave a la sombra del colibrí
transmutaba pitufos en serpientes
se fue cayendo cada dedo
formando un circulo visceral sin pecar la bota
cono de un beso llamado portalucas.
Sobre la hojarasca
se acercó el ciego lupa que hace natación
compró la luna con su abecedario
intentando abrir una puerta en el corazón del viento
y jugó a ser niño confitado por un universo
sabor celeste a sandia con cremallera
donde no halló más que un zapato de mujer
con su nombre escrito en él
trató de salir de esa tumba de arroz
del laberinto hundido en salami
y el Padre Karras cortando fresquitas almohadas musicales
le acecha en la puerta con un portaviones en la mano
porque el ciervo tiembla como un dios plateado
y la mayonesa sobre el saltamontes reina en la pirámide lunar
junto a su esfinge de piedra llamada Nathalie
fueron cayendo las migajas del hombro
dentro de mi sombrero coronado de cangrejos
cuando yo era un niño  
con su nariz desmontada en el garaje
soñando con piernas llenas de azúcar
fui absorbiendo los soles
con una lupa en la montaña
y una peluca girando la maquina del tiempo
manchada de esperma
fuimos ardiendo lentamente
viendo pasar las estaciones.

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