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LA DAMA DEL BANCO



La caspa sobre la fuente nazi del yogur
con seda de zapato adormece el sueño quemado en el maizal
mil aliens se tuestan en ganaderías cubriendo sus ojos
vendrá el libertador con su vara de muerte deshecha en hongos
y abrirá una dulce mujer de piel esmaltada y mirada de zinc
vestida de flores sobre un banco de brasas y circos
al norte de la tierra del dragón en el país de las liebres
rosa fresca recién nacida de las montañas
ahuecando el universo de las posibilidades
en la respuesta pálida del crepúsculo
gemía el astral la oscuridad obscena
como un cadalso de inusitada equidad
para vaqueros sin corona y ladrillos somnolientos
colgados del mágico y boscoso telón
de un tiempo irrecuperable.


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