Feliz Cavidad


Espuma alabardero director progre lamiendo el culo mexicano, el camposanto sordo ahora en la calle sin silbidos sin la muñeca alemana de ojos inquietantes, un tiburón aletea bajo el Arco del Dean el arcipreste enamorado de un pupitre flotando en el limbo, ese ángel pervertido prendado con alfiler en mi álbum carbonizado, se ríe de mí, se ríe y necesito más cajones, necesito más cojones para amar la raya y ser asesinado por ella, para comprender por qué Tito y Chanquete tuerto son gerentes del vacío en el espacio.


No hay comentarios:

Publicar un comentario