La Desgana de las Corridas

 


La desgana de las corridas 

cuando hay cuatro pies 

y me tiembla el pulpo

en el asiento de los funerales

porque me acomodo con vestiduras de hielo

por la cueva helada de tu útero

coronada de hojas verdes

en el regazo de los espasmos

hasta diluirnos en un beso infinito

mientras mi pensamiento acaricia a Emma

sobre una nube distinta 

y nosotros continuamos fingiendo jadeos

con silentes máscaras africanas.















NO HAY DULZURA EN LAS MUCHACHAS

 



No hay dulzura en las muchachas

que se esconden tras las hojas de los plátanos,

no hay amor en el jardín,

ni un copo de nieve de tu cuerpo

que pueda alcanzar con mi boca,

pero sí hay instantes en la memoria,

ráfagas tristes y algún párpado

naciendo en los talleres,

cuando el viento agita su nostalgia bordada

y Emma es un esqueleto que me habla

y yo soy un niño corriendo,

con la cartera caída,

hacia la nada.
















SÁNDWICH DE ROCK

 


Devoro su cabello rubio

en un sándwich de rock 

aspirando sus cenizas 

que maduran al oscuro fuego 

de las patatas bravas y sus abejas de oro.

Emma es un águila blanca

de flechas encendidas

que pasea los perros de su cuerpo

haciendo gotear dulcísimas lágrimas

un látigo que me naciera

en lo más hondo de mi pana

para latigar mi espalda 

hasta sangrar mi alma.
















EL CUELLO SIRVE PARA TEJER

 


El cuello sirve para tejer

los besos en la sombra los estantes de la nada 

donde descansan las cabezas en su naufragio

que miran para otro lado

cuando Oriente se dilata como una puta

esperando el día en que te mueras

y el cuello se parta por la risa 

con sorda y terca voluntad

de ser aniquilado.















SILURO

 


Por el agujero del culo

asoma un siluro 

por el agujero del culo 

asoma un siluro 

se lo ofrecí al Diablo 

y se lo fumó como un puro.












COMES CON LOS MUERTOS



La orina del horizonte se suicida en secreto 

rampando por el silencio 

donde pones la mesa y las faldas se levantan

porque Europa se muere se suicida

cuando llaman a orar en las mezquitas

pero tú aún sigues en tu mundo 

viendo Anillos de Oro y Curro Jiménez

y comes con los muertos mármoles partidos

junto al abuelo con la cazadora puesta

la bufanda un perro de yeso

y alguna risa que llega desde lo alto. 














SÉ QUE SON TINIEBLAS

 


Sé que son tinieblas porque te has muerto 

y el helado que lamo en tus mejillas

se ha derretido.

Sé que son tinieblas porque podrías 

hacer hablar a los pájaros 

sólo para oír su dolor. 

Sé que son tinieblas cuando el Diablo 

emerge de la niebla y le gano el pulso

en la agua fresca que desconoces.