SACRIFICIO


Moto de foigras
por la nube hermafrodita
del caldo mortuorio
Watteau y yo temiendo el 21
astronauta empapado de rocío
libélula preñada de rosas blancas
en la tumba del árbol hay un toro
y por el tobogán esparce 
su barba de hierba
hacia la cúpula celeste.
El lóbulo de Van Gogh
baila en la cisterna del water.
Soy un bosque forrado con tebeos
pero estoy solo
en esta jaula muscular
soportando una lluvia 
de monedas anales.
No entiendo a casi nadie
sólo el sacrificio por mi arte
y la daga por firmar junto al diablo
antes de la catástrofe.



NOTICIAS SANDRE; LA MANIFESTACIÓN FEMINISTA (Y ANIMALISTA) CAUSA LA MUERTE DE MILLONES DE HORMIGAS EN ESPAÑA







     La exitosa manifestación de mujeres feministas (una gran parte animalistas) ha provocado la muerte de millones de hormigas en el territorio nacional. El profesor, transexual, negro y musulmán, Augstus Frauder, ha sentenciado; "Se trata de un autentico genocidio animal, que tardará años en regenerarse."
     El subvencionado profesor fue despedido tras estas sorprendentes declaraciones. El gremio PTNM (profesores transexuales negros musulmanes) ha puesto en manos de sus abogados el despido, calificándolo de "excluyente, fóbico e injusto" hacia su colectivo. Greenpeace ha preferido no hacer declaraciones. La Conferencia Episcopal prepara las suyas.



MANIATADO


Agachado desnudo
lleno de miel y esperma
caigo en cascadas
fluyendo entre brechas varadas
por un decorado sin actores
donde arden sombreros de copa
y los labios de José Manuel Parada
masa larga y estirada del edificio
por el Esteso hombro de los vientres navales.
Vino un sol híspido, una rubia máscara
con pie y levadura fulminada
meneando las marcianas
quebrando nuestra voz durmiente
ante la sabiduría de una muerte profunda
siendo piedras orquestadas
por la risa del diablo
y su campana de cáñamo
en aquellos atardeceres
dorados de petazetas
como sueños extraviados
de un hombre maniatado
perdiendo la luz
fraterna e infinita.



ESTUDIANTE DE LOS TIEMPOS


                                                                            Elena Santonja



Estudiante de los tiempos
perdido por tumbas ahogadas 
de cerveza y huesos de leopardo
llorando semen
en cada sábana de musgo 
y kioscos empanados
rayados como un flan de nalgas 
cuando sonaba
Con Las Manos En La Masa
envolviendo la hernia de un amigo
y los rizos de la madre superiora
apaleados por una flauta despelllejada
corrían a enchufar a Landa
aquella noche de judo
cuando te descubrí
sableando a tía Carlota
qué edad tenías entonces
parecías tan joven
azulada de las constelaciones
con la miel de tus cabellos
cayendo sobre tus ojos
fui perdiendo el aliento
como un niño
ensayando su pose
ante la nada.




RETORNO



No cuelgues el café que sale del huevo
ni el unicornio demente que respira suicidio cargado de ensueños.
Estoy solo como tú
con mi cometa hecha ceniza
sin horario y fatigado del silencio
despierto por el retumbar de las nubes dentro de la maceta.
Con tristeza milenaria retiro la espuma de las silabas
y olvido la noche en que fui cercado por alambradas.
He vuelto a mi país y me parece más bello que nunca;
el crepúsculo cae por las colinas y la navidad es fría y heladora,
como debe ser, como siempre debió ser.
He roto las cuerdas de mi guitarra para decorarla,
sin embargo escucho a alguien tocando blues en el lavabo.
Espío por entre la puerta y veo a un negro de ojos azules
junto al diablo mirándome fijamente.
He de volver a vivir
e inventarme una razón más allá de la muerte.



.

AMIGO


Una oruga migraña de los gitanos
se meaba de pececillos
y carne gremial envuelta
en mortaja dormido.
Sobre la fronda lunares caídos,
maleza con violines y sudores.
El agua de la corbata,
el pañuelo de caracoles.
En la orilla del río
me espera un amigo,
fontanero de mimbre
señalando el desvío.



(a Pedro)


ALFAJORES


Tiene la cabeza deforme 
descompuesta por el ojete de samba
y la mierda de charco 
cubre su cultura de gambas
por el estiércol pasivo 
de un estafador ciego de tordos
el chino padre
cubriendo todo el castillo
con una compresa de ruptura y cobardía
en el cumplimiento del deber
y el zarpazo en las carnes de un piojo
en la fecha de su cumpleaños.
Quién eres 
viejo castrado en las escaleras
a quién musitas tu lamento de cementerio 
en la nota crucial de un blues?
Acaso no soy el pálpito herido
de quien espera eternamente
una muestra de cariño
en el fondo del orinal cósmico,
dónde yace tu voz rubia del otoño 
cuyo color debe ser la carne nevada
en las cumbres silenciosas
cuando la juventud me mira desafiante 
tras el espejo lloroso
de los años perdidos sin ti.